De las AFP en Chile...

De entrada...

Nunca pensé que mi estancia en Chile pudiera permitirme, en tan corto tiempo (estoy aquí desde finales de Enero de 2019), contemplar situaciones tan variopintas y "sui generis" como las que hemos vivido con esto de los acontecimientos que tomaron por nombre "Chile despertó", y que se desarrollaron entre octubre y diciembre de 2019, observar además el quiebre institucional que ha posibilitado armar un referéndum para que la población en Chile decida si cambian o no la Constitución (referéndum que tendrá lugar en el mes de octubre de este convulso año 2020), y ver los primeros pasos del derrumbe (intuyo yo) de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), estructuras que rigen en Chile de manera exclusiva y como mecanismo para el retiro de los trabajadores, por vejez o invalidez, desde el 31/12/1982.


El día jueves 30 de julio de 2020, será un día que muchos contemplaran y recordarán como histórico, toda vez que, habiéndose cumplido los requisitos legales, se ha promulgado una Ley que permite -a partir de ese día- que los cotizantes del sistema de las AFP puedan acceder, por primera vez desde su existencia y sin mayor reparo, al 10% del dinero que hoy poseen en sus cuentas.

Antecedentes y características...

Previo al sistema de pensiones actuales, existía en Chile un sistema de cajas de previsión, en las que los trabajadores cotizaban a un fondo, en unos % que dependían del ramo industrial al que pertenecían, y donde el esquema funcionaba como un sistema de "reparto".

Estando Chile bajo el gobierno militar de Pinochet, se promovieron cambios sustanciales en el sistema que derivaron en el que hoy conocemos, habiendo también experimentado éstos una serie de cambios y modificaciones luego con los gobiernos de la era democrática.


El sistema de las AFP en Chile presentan ciertas características, entre ellas:

1.- Es de capitalización individual
2.- Es de responsabilidad individual
3.- Que goza de una determinada "transparencia";
4.- Se fundamenta en la cotización "obligatoria" del 10% de la renta bruta que percibe el trabajador;
5.- Se explicitan diversas modalidades de pensión (retiro programado, renta vitalicia inmediata, entre otras), pero además es un sistema donde
6.- La rentabilidad no está asegurada.

Ese último punto que dejo allí no resulta menor, porque a diferencia de otros sistema, las AFP en Chile "no pueden" garantizar una determinada rentabilidad, pues -comentan ellas mismas- hacen apuestas en opciones de inversión sobre instrumentos de renta fija y variable, algunas de ellas de sustancial carácter "especulativo"; y cuando en estos últimos (renta variable) no se genera la rentabilidad esperada se generan pérdidas que se trasladan, automáticamente, a las cuentas de los afiliados, y donde las AFP no asumen mayor responsabilidad (o lo hacen en un grado muy bajo) por las apuestas financieras más riesgosas que generaron tales resultados.

Una situación que resulta cuando menos poco honrosa, poco seria, estrafalaria y hasta de desprecio, porque cuando las apuestas en la AFP marchan o salen bien los comentarios que éstos generan es, casi con certeza, "resultó así porque somos los mejores administradores de fondos de la galaxia", pero cuando las cosas van mal no asumen responsabilidad por mal proceder, sino que el mensaje pareciera ser "que lástima, que mala suerte... ni modo, a veces se gana y otras se pierde". 

Ya por ahí podrán ir entendiendo el malestar que éstos grandes fondos han ido produciendo, progresivamente, sobre un número importante de esos aportantes "obligatorios".

De las "promesas"...

Cuando el sistema de pensiones -bajo el modelo de capitalización individual con estas AFP- se montó, el mismo se diseñó y se vendió haciendo promesas tales como buscar que las personas pudieran jubilarse con una pensión equivalente al 70% de los sueldos de los últimos cinco años del aportante. Ojo, más adelante incrementaron la promesa, al vender la idea de retirarse con pensiones equivalentes al 80% y hasta del 100%.



Por supuesto, un negocio creado de la nada como éste, tuvo para las empresas que han venido participando de este tingla'o la palanca de sustentabilidad en función de la "obligatoriedad" que se impuso del sistema, sobre la permisividad que se dio con el "cobro de las comisiones" por gastos de administración del fondo, y por los subsidios que además permeaban, en los últimos años con mayor ahínco, desde el Estado hacia estas instituciones.

Ahora bien, sacar cuentas bien habría posibilitado, antes y ahora, saber que el sistema pudiera no cumplir con sus promesas. Para eso, hagamos un ejercicio...

* Etapa I

Siempre recomiendo con esto de las matemáticas, las finanzas y demás que para lograr entender modelos muy complejos, por cuestiones didácticas, se empiecen estructurando ejercicios muy simples, sencillos, con supuestos muy básicos para, de allí en adelante, irles haciendo cada vez más complejos a ver qué nos da, adónde llegamos.  

Imaginemos que estamos en una situación "modelo base" muy sencillo, donde tenemos un trabajador que inicia sus aportes a los 25 años, que estará trabajando durante 30 años (se retira a los 55), y que una vez jubilado vivirá otros 30 años (esperanza de vida, 85 años).

Supongamos además, que ese trabajador devenga un sueldo de 1.000 (que no cambia a lo largo del tiempo), lo que genera que el aporte mensual al fondo sea de 100 (10% del sueldo). Supondremos también, que ese trabajador concreta efectivamente sus 360 cuotas de aporte (30 años x 12 meses c/año) a lo largo de su vida productiva, que vive en una economía donde no hay inflación (π = 0), y donde además supondremos no existen comisiones ni tampoco tasas de interés para los recursos acumulados en el fondo, es decir, es como suponer que guardamos los recursos para nuestro retiro bien bajo el colchón o en una gran barril en el patio de casa.


Al cabo de 30 años de cotizaciones, en ese modelo base simple, tendremos un fondo acumulado del trabajador de = 100 x 12 x 30 = 36.000.

Ahora bien, si recordamos que ese trabajador se va a jubilar y quiere tener una pensión equivalente al 70% de su sueldo, entonces el fondo acumulado debería tener = 700 x 12 x 30 =  252.000.

En esta primera visual, encontramos que las cuentas NO cuadran. El trabajador acumula 36.000 en el fondo, y para que se retire con la promesa de pensión del 70% de su sueldo, debería tener acumulado (tomando en cuenta sus expectativas de vida) 252.000.

* Etapa II

Supongamos el mismo ejercicio, pero ahora, los fondos que acumula el trabajador obtienen una remuneración (interés) del 5% anual con capitalización mensual. En esta etapa, los ahorros que va generando el trabajador en su cuenta individual, están siendo remunerados, mensualmente, a una tasa de interés de 0,004073. Cuánto tendrá el trabajador al final de esos 30 años de cotizaciones?



S = Renta mensual x (((1 + i mensual) ^ 360) - 1) / i mensual) = 100 x (((1,004073) ^360) - 1) / 0,004073) = 81.517,34.

La resultante aún está lejos del pote mínimo deseado (252.000).

* Etapa III

Si la tasa de interés para retribuir los fondos acumulados fuesen del 10% anual (0,007973 mensual), el acumulado por el trabajador, después de 30 años de cotizaciones en este ejercicio modelo base, sería de 206.224.

Ojo, con la salvedad que poder percibir, un 10% de interés, en un modelo como éste, sobre unos fondos ahorrados es como estar haciendo el ejercicio de colocar esos recursos en fondos de inversión que suelen hacer apuestas de alto riesgo.  

A partir de aquí, pueden ir haciendo el modelo tan complejo como quieran, suponiendo incrementos salariales sobre el trabajador cada cierto tiempo, cuotas o aportes especiales, pueden también suponer la necesidad de un fondo final acumulado menor, siempre y cuando a los fondos que pasen a ser pensión se les retribuya en una cuenta de ahorros a determinada tasa de interés, entre otras.

Qué representan hoy las AFP...

Para tener una idea de la magnitud de estos fondos y del poder que generan los recursos administrados por sus CEO, al 20/02/2020 se estimaba que los aportes represados en las AFP alcanzaban los USD 195.130 Millones, que resultaban equivalentes al 80,71% del Producto Interno Bruto de Chile.

AFP en Chile: cómo saber a cuál estoy afiliado y cómo retirar ...

Tradicionalmente, las AFP han ido gestionando esos ingentes recursos repartiendo el pote entre apuestas sobre estructuras productivas al interior del país y apostando también en otros mercados, colocando parte de esos recursos en el exterior para la administración por parte de otros grandes fondos de inversión.

El sistema de ahorro forzoso cuando invierte o genera préstamos a los grupos económicos internos, suelen -estos últimos- generar en contrapartida títulos de deuda que ponen a cotizar en Bolsa, donde los títulos llevan implícitos la promesa de pagar lo que han recibido por préstamo más los intereses. Qué ha ocurrido?... Que si la jugada no marcha como se esperaba, si el mercado no responde como se estimaba, es cuando se producen los resultados negativos que terminan impactando sobre los fondos acumulados por los trabajadores.


Los recursos canalizados hacia el interior de la economía chilena no son poca cosa, pues históricamente oscilan entre el 50% y 60% del total de los recursos acumulados en la AFP, y que han resultado claves para motorizar sectores pujantes como el de la construcción, el retail, la pesca, banca y finanzas, entre otros.

De los malestares comprensibles...

i) Que el sistema haya resultado en obligatorio, sin dejar opción al trabajador de decidir sobre otras formas de acumular para garantizar su retiro;

ii) Que se le cobren a los trabajadores, que aportan "obligados", unas comisiones por gastos de administración del fondo de un servicio que el trabajador no pidió, además con el descaro de que no se hagan responsables las AFP -como administradores- de las torpezas, incompetencias y malas inversiones cuando las apuestas que hacen no terminan bien y que terminan perjudicando, exclusivamente, al que cotiza;

iii) Que siendo un negocio privado terminen éstos recibiendo, desde el Estado, recursos en montos importantísimos bajo la modalidad de "subsidios";

iv) Que, a partir de diversos estudios realizados en años recientes, se constate que de cada 3 pesos que reciben las AFP, 2 van dirigidos a sufragar los gastos de administración de los fondos y solo 1 va dirigido a terminar, efectivamente, como pensión de un aportante;

v) Que los años han terminado demostrando que el sueño de un retiro ejemplar y cómodo está lejos de materializarse, siendo que la pensión del ciudadano promedio desde las AFP termina resultando -hoy- en 192.000 pesos;
vi) Constatar que sólo pocas pensiones, de trabajadores que cotizaron entre 28 y 30 años, llegan a la cifra de 355.000 pesos;

vii) Que el panorama no parece ser muy alentador, sobre todo si se conoce que el 50% de los trabajadores en el Chile actual ganan 500.000 pesos o menos.


Finalmente...

Como decía al principio, puede que estemos contemplando los primeros pasos en el derrumbe de estas estructuras tal cual las conocemos hoy, pero también conociendo las tragedias del sistema de reparto, como el de Venezuela por mencionar alguno, es justo reflexionar sobre cuál es el mecanismo que debe instrumentarse. 

Las arremetidas contra las AFP parecen haber fraccionado su muro de contención, los movimientos de izquierda muy probablemente seguirán trabajando en Chile por establecer un sistema de pensiones público bajo la modalidad de reparto, con lo pernicioso, con lo dañino, con lo perverso que ello resulta, sobre todo por el manejo discrecional de los recursos y por la porosidad de las manos de los políticos que suelen ubicarse al frente de estos tesoros.

Este será un asunto que, en el futuro cercano, estará en el tapete y merece seriedad, merece un tratamiento técnico, merece racionalidad, merece respeto, porque será decisivo en el destino final de millones de personas que participan del mercado de trabajo en este país austral.


Si me preguntaran a mí, en lo personal, estaría de acuerdo en mantener un esquema privado de acumulación para garantizar el retiro por vejez o invalidez, pero NO obligatorio sino absolutamente voluntario, con opciones abiertas de retiros de fondos para dirigirlos a imprevistos previamente establecidos, de competencia verdaderamente abierta entre los administradores de fondos, con un ente regulador preciso/acucioso para evitar distorsiones, con promesas mínimas de retribución a los fondos, con garantías mínimas en caso de quiebras, etc. Pero bueno, ya la historia dirá...


Rafael Simón Hernández Jiménez


P.D. Para que no se queden con la duda, en el ejercicio sencillo que había planteado antes, los fondos del trabajador deberían estar siendo remunerados a una tasa de interés real de 11,1% anual (con capitalización mensual) para que, cotizando 100 mensualmente durante 360 meses, pudiera acumular un fondo de 252.000 y retirarse con la pensión estimada de 700 mensuales.  



Gómez en la Presidencia de Venezuela... el Leviatán desde el Táchira,

Por aquello de mi querencia / estima hacia el hecho histórico, debo decir que harán 3 o 4 meses en los cuales he venido reflexionando mucho (más) sobre nuestro acontecer político e institucional en Venezuela a lo largo del Siglo XX y lo que llevamos de Siglo XXI... pensando un poco sobre "el agua que ha corrido bajo el puente" y que nos ha traído hasta aquí, hasta la hecatombe de nuestros días.

PARA HACER HONOR...

Siempre he comentado, cuando el tema ha sido puesto en mesa en alguna reunión (aunque a La Doña no le guste mucho la cuestión), que en general el venezolano no conoce su historia, que además nuestra historia no le ha dado el lugar que merece a determinados personajes que marcaron y moldearon la vida del país desde su estancia como Presidentes u hombres del poder, y que nuestra historia ha sido contada de una manera muy deforme, de una manera poco transparente, de una manera algo injusta, de una manera sesgada al referirse, por ejemplo, a personajes como Juan Vicente Gómez, quien fuera Presidente de Venezuela entre 1908 y 1935... sí, leen bien, Presidente por 27 años, y es quien mete a Venezuela de lleno en el Siglo XX.

Biografia de Juan Vicente Gómez

Tan así el asunto, que hace poco pude disfrutar de una imagen en modo cartel (el que viene adjunto debajo de esta líneas), y el mismo -de manera muy simple y sintética- refiere lo que para el país han significados algunas figuras relevantes de nuestro acontecer político, y aparece Gómez como el que "la retrasó"... por supuesto, sabiendo que estos temas siempre han sido contados cargados desde una connotación moralista de la historia, me sentí en la tentación de escribir algunas líneas para re-dibujar un poco la figura de este hombre y dar a conocer parte de sus verdaderos legados.


Por supuesto, sabiendo que corremos unos tiempos complejos en esto del relacionamiento, y conociendo además de la hipersensibilidad que existe hacia ciertos temas, bien vale decir (o advertir) que:

i) no soy yo ni nieto ni bisnieto de Gómez para salir a defender su gestión; 

ii) yo no soy un tipo que milite en la acera del militarismo ni del autoritarismo (faltaba más); 

iii) no soy yo un adulante de las chaterras y gorras militares, y 

iv) que no pienso yo que sea imperativo para la reconstrucción de mí país la vuelta a un "hombre fuerte de gorrita" para resolver las cosas. 

Sin ir muy lejos, nuestra historia más reciente, ha dejado claro que cuando Venezuela se entregó a manos de "El Sabanator", como su supuesto Mesías Liberador, se cayó en el peor error, en el más craso error, con unas consecuencias dantescas, que ponen hoy en entredicho la posibilidad de la existencia misma de la República en el futuro más cercano, y que después de 21 años de éstos bárbaros en el poder, nuestra gente experimenta un brutal empobrecimiento, el padeciendo diario de vivir en un país con unas instituciones inexistentes o inoperantes, sufriendo vejaciones de todo tipo, y lamentando el poco entendimiento que se tuvo -en 1998- y que impidió haber tomado una decisión más racional respecto a quien entregar el don de mando en la conducción del país.

DESDE EL LEVIATÁN...

Para empezar a evaluar un poco el encuentro de éste hombre con el poder, del Gómez como "mandamás" del país durante tantos años, es menester hacer un paréntesis para exponer, aunque sea brevemente, desde la historia de la filosofía política el modelo contractualista clásico de legitimación del Estado que expone Thomás Hobbes en su obra "Leviatán" escrita en 1651.

Cuando uno busca el significado de "Leviatán", encontramos que el concepto refiere a una criatura mitológica de las sagradas escrituras, en concreto del Antiguo Testamento, y es una criatura que representa el caos previo al momento de la creación

8 mejores imágenes de Leviatán | Leviatan, Monstruos marinos, Criaturas  mitológicas

El filósofo inglés Thomás Hobbes, nace en la Inglaterra del Siglo XVI, que es una Inglaterra convulsa, compleja, llena de eventos violentos, de guerras civiles, de una violencia cotidiana por doquier. Con todo y ello, Hobbes logra formarse, no sólo en la isla sino también en estrecho contacto con los círculos europeos de intelectuales de la talla de Descartes, de Gassendi y del mismísimo Galileo Galilei. De tal manera que, Hobbes es un hombre que pudo no sólo nutrirse intelectualmente de los sabios de su Inglaterra natal, sino también de los sabios del continente, de esa vieja Europa, adquiriendo experiencias importantísimas para la configuración de su teoría social a lo largo de extensos viajes por Francia, Italia y Alemania. 

Por supuesto, a Hobbes le marcan -y mucho- la violencia de su tiempo, le marcan las guerras civiles en Inglaterra, tanto que hacen que él se refugie en París en 1640 y vuelve a su país luego de once años, momento en el cual se asentará definitivamente en su país de origen y desarrollará una férrea defensa del poder monárquico y conservador.

Hobbes parte analizando al hombre, a su individualidad, al hombre como ser del conocimiento y la sabiduría. El hombre -para Hobbes- se hace y se desarrolla mediante la experiencia; experiencia que se define como la repetición de actos y vivencias que darán forma a su entendimiento respecto a lo que se considera sociedad. Es un hombre guiado, fundamentalmente, por sus impulsos, por sus pasiones, por sus deseos.

El problema surge con los deseos mismos del hombre, toda vez que debido a los impulsos materiales y pasionales de las personas, va a llegar un momento en el que los intereses individuales terminan tornándose en contra de los intereses de otros, lo que termina generando irremediablemente el conflicto, especialmente aquellos motivados por la búsqueda de poder y riquezas.

Esos conflictos pueden terminar ocasionando situaciones impredecibles, insostenibles, con unos costos enormes tanto en perdidas de vidas como en la destrucción o perdida de elementos materiales, generando zozobra, pobreza, violencia y desconfianza extrema entre unos y otros.

Bajo ese contexto, Hobbes desarrolla entonces su idea de un contrato o un pacto social, desarrollado por los hombres como garantía para su propia seguridad individual, y termina configurando la idea respecto a la deseabilidad de un Estado con el poder suficiente para poner fin a los conflictos y generar una paz duradera. Se termina dando, bien por decisiones propias (llegar a un acuerdo o contrato entre hombres) o por la imposición del hombre más fuerte, el establecimiento de un Estado garante, se termina imponiendo la ley de un ente pacificador, se termina con la aceptación de un poder organizador.

Qué es el Leviatán de Thomas Hobbes?

El Estado (o República) que Hobbes proyecta en el Leviatán no es el concepto moderno de República (ausencia de monarquías) sino que es concebido como una "res publica", es decir, un poder organizado de forma común cuya función es “regentar” la cosa pública, y que se funda a partir de la suma de voluntades individuales libres, que deciden actuar para adquirir ventajas comunes. El grueso de los hombres ceden su libertad al garante, limitando su libertad a los espacios donde la ley no se pronuncia.

ENTENDIENDO DEL CONTEXTO PAÍS DE ENTONCES...

Juan Vicente Gómez nace el 24 de julio de 1857 en la Hacienda La Mulera en el Estado Táchira - Venezuela.

Nace en un lugar que lucha abiertamente -con fuerzas de todo tipo- por constituirse en "algo", en un país que aún no es país, en una madeja de territorios que están en un esfuerzo timorato por darle forma a un "que".

Venezuela libra, desde 1811, una serie interminable de guerras, costosas, penosas, ruinosas, desgastantes. Ha estado viviendo del salvajismo, del caudillaje, de la violencia, de guerras entre caudillos dentro de un mismo Estado, de guerras entre caudillos de diferentes Estados, al son de una suerte de revoluciones infinitas por hacerse con el control supremo, y todos quienes han pretendido el poder sobre Venezuela, lo han hecho con la idea, a veces no tan clara, de configurar una identidad y un destino común.

Algunos historiadores se dieron a la tarea en algún momento de tratar de contabilizar ese violento período venezolano. Por ejemplo, Manuel Cabellero en su libro "Gómez, el tirano liberal" refiere que Antonio Arráiz contabilizaba, entre el 1°de enero de 1830 y el 31 de diciembre de 1908, 39 revoluciones de características "nacionales", eventos éstos que tenían como objetivo derrocar al gobierno; pero que si incluía asonadas, cuartelazos, invasiones y alzamientos (un total de 127), entonces la cifra total de estos episodios se ubicaban en 166.

Por supuesto, en este contexto Gómez entra a formar parte, casi de modo obligatorio, de algún bando, intentando hacerse hombre en medio de la guerra.

Culturizando on Twitter: "#UnDíaComoHoy 1935: muere Juan Vicente Gómez,  militar y presidente venezolano (1908-1913, 1922-1929, 1931-1935)  https://t.co/Ul1vJ6bUJ2"

En ese contexto país no resulta alocado pensar que los hombres de la época hayan reparado, en algún momento, en ubicar la paz, en ubicar el sosiego, en alcanzar la certidumbre como un bien superior. La idea tiene que haber tenido, obligatoriamente, acogida tanto entre las gentes más sencillas y humildes como entre aquellos que hacían vida es una condición social más holgada. Como lo expone el propio Manuel Caballero en su libro, "Desde el planteamiento teórico hasta el más simple instinto de conservación, van a ir creando la idea y el sentimiento que llegarán a ser los más populares al final del siglo: quien logre la paz merece la patria, será el benemérito".

Imaginen sino la suerte: entre 1837 y 1903 hubo en Venezuela tan sólo 16 años de relativa paz, contra 66 años de guerra civil.

GANÁNDOSE EL TÍTULO DE "PACIFICADOR DE VENEZUELA"...

Gómez se anexiona al bando de Cipriano Castro, convirtiéndose progresivamente en el agente de confianza de Castro. Se va a las batallas, las gana, con un instinto natural para hacer frente al conflicto y resolverlo.

Oficialmente se le acreditan a Goméz el haber participado en 37 acciones de guerra. El tachirense ha hecho frente a batallas en puntos diversos de nuestra geografía y las ha ganado, ha aplastado literalmente los múltiples levantamientos que desafían a Castro, ha ido barriendo con caudillos de estado a estado, logrando al mismo tiempo -con solvencia- desempeñar cargos administrativos en el que Castro le ha designado.

CIPRIANO CASTRO VS JUAN VICENTE GOMEZ | ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN:  OPINION Y UNIVERSIDAD

El momento decisivo para establecer la paz en Venezuela llega en 1903. Gómez está recién nombrado Jefe del Ejército en Oriente y Delegado Nacional, y se embarca en La Guaira con 2.000 hombres rumbo al sur de Venezuela para, por orden de Castro, sitiar Ciudad Bolívar y apresar a Ramón Cecilio Farreras.

Tras días de negociación, teniendo de por medio comisiones de los Estados Unidos de América presentes en la zona a bordo del Bancroft, quienes estaban ahí para velar por los suyos que hacían vida en la zona; Gómez a punta de cañones somete a los insurgentes, eso sí, midiendo muy bien sus pasos, midiendo bien el uso de las armas y el poder de fuego, controlando rápidamente la situación, apresando a Farreras y evitando desordenes, saqueos y desmanes en la zona. Su interés era claro, restablecer el orden y lo logra.

Ese episodio de Ciudad Bolívar es crucial para la vida institucional del país. Gómez ha conseguido con aquella acción devolver (aunque muchos no lo sepan en ese momento) "quietud" a Venezuela. Gómez se ha encargado de acabar, con aquella acción, con 100 años de guerras, con 100 años de violencia, ha acabado con el pillaje, ha acabado con las acciones montoneras, ha acabado con las luchas intestinas, ha acabado con la incertidumbre... consigue darle a Venezuela, a partir de ese año 1903, una estabilidad como nunca antes la había conocido!!!

Medalla de los Presidentes Venezuela: Juan Vicente Gomez

Como lo refiriera en alguna oportunidad Uslar Pietri, "Gómez cierra, en 1903, la historia de las guerras civiles en Venezuela...Corona, de esa manera, el esfuerzo caudillista por reconstruir un orden".

DEL GÓMEZ PRESIDENTE...

En este particular, enumerare sólo algunos hechos destacados de la gestión del llamado Benemérito, tales como:
.- Es el hombre que logra "pacificar" el país después de 100 años de luchas intestinas;
.- Es el hombre que da una configuración real de Estado Nación para Venezuela;
.- Es el ciudadano, que estando al frente del poder, logra centralizar el poder y construir una serie de instituciones formales para, a partir de allí, dar sentido lógico a un quehacer del Gobierno;
.- Gómez desarrolla la red de carreteras para integrar verdaderamente al país... y esto no es una cosa menor. Mucha gente no es capaz de imagina hoy día las cosas que allí entonces pasaban, pero alguien que quisiera ir de Caracas a San Cristobal, tenía (si no quería hacer aquella proeza de lanzarse a caballo por semanas) que ir, en barco, de la Guaira a Curazao, luego de Curazao a Maracaibo, de Maracibo trochar para llegar a La Fría, y de la Fría echarle en mula (o qué se yo) para subir a San Cristobal... para muchos hoy, inconcebible;
.- Juan Vicente logra concebir una estructura formal para el Ejército Nacional, logra refundarlo de una manera moderna, profesional y no personalista;
.- Gómez funda la Escuela de Aviación Militar (1910), y al mismo tiempo inicia la vida de la aeronáutica civil en Venezuela;
.- Juan Vicente crea la Hacienda Nacional, dando estructura a un ente ministerial altamente capacitado, con rigor metodológico;
.- Moderniza la estructura de Aduanas;
.- La estabilidad que trae Gómez a Venezuela permite que ingresen al país recursos muy importantes en materia de inversión petrolera por parte de compañías estadounidenses e inglesas, aprovechando lo que -en algún momento- se llamó "la danza de concesiones" (destacar aquí, que la primera concesión para explotación de hidrocarburos en Venezuela la otorgó José Gregorio Monagas en 1854);
.- Con Gómez, se inicia la refinación de petróleo en el país en el año 1917;
.- Para 1930, en el marco de los 100 años de la muerte del Libertador Simón Bolívar, Gómez ha logrado pagar en su totalidad las deudas contraídas por Venezuela (Gómez salda las deudas pagando a acreedores unos Bs. 23,7 millones aproximadamente);
.- Extendió la red de telégrafos en Venezuela;
.- Promovió obras muy importantes en materia de acueductos para las principales ciudades del país; entre tantas otras obras, y
.- Nos gusté o no, sabiendo que todo tiene su final, Gómez armó las piezas institucionales de un rompecabezas complejo, al designar a Eleazar López Contreras como Ministro de Guerra y Marina, para desde ahí, con él a la cabeza, trazar puentes hacia un proceso democrático en Venezuela.

Juan Vicente Gómez - Wikiwand

PARA FINALIZAR...

No negaré que Gómez tuvo episodios de arremetida muy fuertes contra algunos de sus adversarios, que llevó a la cárcel a unos cuantos, que les colocó sus grillos (ojo, que esto no era una invención del General, esto tenía vieja data), que cerró la Universidad por 10 años; pero la historia del país merece ser contada de una manera más honesta, más transparente, más objetiva, incluso tendría que decir, recordando a Oscar Wilde, que "el único deber que tenemos con la historia es reescribirla". 

A todos, quienes nacimos y conformamos el país llamado Venezuela, nos haría mucho bien si podemos reencontrarnos con nuestra historia, si podemos conocerla, entenderla, ubicarla en tiempo y espacio. La historia tiene muchas aristas, es compleja, tiene caminos sinuosos, pero lo bonito de todo esto es que "La historia es un incesante volver a empezar" (Tucídides).

Rafael Simón Hernández Jiménez