Impuestos y crecimiento

Por Mónica Llerena Hernández

En el conjunto de las recientes medidas adoptadas por el gobierno para contener los efectos de la caída de los ingresos petroleros, se adoptó el incremento de la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 12%. Este impuesto al pechar directamente al consumo, se convierte en una herramienta poderosa para recaudar recursos de forma efectiva -lo cual va a depender de la amplitud de bienes y servicios que estén sujetos al impuesto- y además, desestimula el gasto en escenarios inflacionarios.

El IVA, al igual que el Impuesto sobre la Renta, tiene gran importancia como flujo de ingresos fiscales para el Estado. En el año 2007 ambos tributos representaron más del 76% del total de los ingresos tributarios no petroleros. No obstante, los ingresos tributarios no son meramente instrumentos para captar recursos, su razón de ser es servir como medios para lograr objetivos más estratégicos dentro de la esfera de las políticas económicas.

Indudablemente, uno de esos objetivos estratégicos es lograr tasas sostenidas de crecimiento, lo cual, junto a políticas redistributivas del ingreso eficientes, conducirán a la sociedad a disfrutar de mayores niveles de equidad. Ahora bien, ¿de qué forma los impuestos ayudan al crecimiento?.

Se puede pensar que no existe tal relación positiva entre impuestos y crecimiento y que más bien, el aumento del peso de los impuestos tenderá a desestimular la actividad económica y por lo tanto, a limitar el crecimiento. Esto podría ser cierto, pero dependerá de la carga que los tributos tengan sobre la economía (la carga tributaria es definida generalmente como el porcentaje de ingresos tributarios en función del Producto Interno Bruto), y más importante y determinante será el destino de los recursos recolectados.

En teoría, el gasto público bien focalizado (dirigido a inversión en capital humano, infraestructura pública etc.) puede impulsar crecimiento. Sin embargo, en la medida que se incrementa el uso de los impuestos (aumento de alícuotas, creación de nuevos impuestos, etc.), se hace más cuesta arriba mantener su aporte al proceso de crecimiento, y por ende, se dificulta la justificación de su existencia.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en una buena parte de los países de América Latina y el Caribe, el peso de los impuestos sobre el Producto Interno Bruto, aún puede ampliarse sin afectar negativamente el crecimiento económico de largo plazo. De hecho, un estudio del organismo de Naciones Unidas señala que existe una diferencia notoria si se compara el nivel de impuestos de la región con otras áreas del mundo.

Por ejemplo, CEPAL informó que en el año 2006 la carga tributaria de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) fue de 36,3% sobre el PIB, es decir, dos veces la presión tributaria de América Latina y el Caribe (18,4 puntos del PIB).


Para Venezuela, durante el periodo comprendido entre los años 1998 y 2007, la carga tributaria ha aumentado de forma progresiva. Hasta el año 2003, dicha carga se mantuvo alrededor de 11%, en promedio, sin sufrir cambios significativos, para luego pasar a cargas superiores al 15% durante los tres últimos años del periodo. Estos márgenes lucen aceptables frente a los niveles de otros países latinoamericanos.



Por otro lado, mientras la carga tributaria aumentaba, las tasas de crecimiento económico también lo hicieron luego del 2003, impulsadas por el fortalecimiento de la capacidad del gasto público. Sin embargo, no debemos obviar la desaceleración del crecimiento a partir del año 2005, lo cual puede dar señales sobre las consecuencias adversas que podría tener un incremento importante en el uso de los impuestos.

Las conclusiones sobre la relación entre los impuestos y el crecimiento no son sencillas de abordar, y conllevan a realizar un análisis a profundidad sobre el impacto de los impuestos en el bienestar de la población, así como el efecto real sobre los sectores de la economía llamados a ser los fundamentos del desarrollo del país. Ambos temas serán comentados en próximos artículos.

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